lunes, 23 de octubre de 2017

Sitios Web y la frustración

¿Pueden creer que aún existen sitios web que no son responsive, cuando la mayoría hoy está accediendo a través de su celular o tablet? Peor aún, páginas que no son compatibles en iOS así como en Android.
Más allá de generar ventas, se trata de hacer marketing y de estar presente para todos quienes los busquen, de los cuales muchas veces quieren información “aquí y ahora”, con fácil acceso a todo lo que ofrece la empresa, información a la mano de –por ejemplo- dónde y cómo acceder a lo que ofrecen y sus características y, a la evidentemente respuesta inmediata.
Me encuentro con sitios que tienen opción de responder o atender dudas a través de “contacto” pero que jamás responden. Hago la salvedad que también aparecen en cuanto se abre el sitio, chats que en tiempo real atienden nuestras inquietudes y aunque a veces resulte un poco invasivo, se agradece.
La frustración que generan los que ni revisan lo que envía el usuario, hacen que no regresen y reemplacen a esa compañía por la competencia o sustituto. Luego se quejan de que no eficaz el canal o las redes sociales que los llevan hasta allá e incluso, evalúan negativamente al community manager.
Por otro lado, la espera de que el sitio cargue es odiosa. Revisen el tamaño de las imágenes que usan y utilicen las herramientas que ofrece Google: Speed Test, la que arroja un análisis y recomendaciones para mejorarla.
No olviden que hoy, la web, blogs y las redes sociales, son la forma de comunicación y de conversión. Por estas vías los buscarán y no en la calle.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Abandona el sueño, concreta tu idea

Hacer que las ideas ocurran es un principio del emprendimiento y de la innovación pero también es una máxima para el no arrepentimiento. ¿Cuántas ideas han pasado por tu cabeza? Más categórico aún, ¿cuántas de esas ideas pudieron haberte dado una buena lección? Y, ¿por qué no el éxito?
El miedo al fracaso, el escaso apoyo de los que te rodean, las dudas del financiamiento y hasta la convicción de que no cuentas con las capacidades hacen que permanezca en un sueño.
Si eres emprendedor o te has imaginado conjugado el verbo en primera persona sabrás de lo que hablo.
Innumerables veces ocurre que construimos proyectos en nuestra cabeza a partir de oportunidades que se descubren, desarrollamos las opciones y vamos dando cuerpo, pero todo queda en un íntimo espacio creativo. Error, el freno que nos ponemos no es más que una conjetura personal. Con negatividad y sin darnos credibilidad se abandona antes de evaluarlo ni de someterlo a más opiniones y esto también por otra estupidez propia del ser humano: el miedo a que nos “roben la idea” cuando en realidad podemos encontrar la solución a lo que nos detiene y retroalimentación que movilice tu idea.
Caer en esto es fatal porque por lo general descubrimos a poco andar que el éxito lo salió a buscar otra persona. Misma idea o similar entonces hacemos el análisis y recién ahí aflora el coraje y hasta llegamos –con mucha desfachatez- a pensar que tal como había sido creado en nuestra cabeza era mejor que como la desarrolló quien sí se atrevió.
Entonces ¿no es mejor atreverse e intentar transformar tú sueño en una idea “hecha y derecha”. Sin lugar a dudas que sí. Yo lo hice con mi segundo emprendimiento y, aunque tuve que vivir el duelo por dejarlo de lado (ojo, no he dicho que no resultó. Puede que simplemente no haya sido su momento), me estoy parando bien erguida y tengo la convicción que lo que estoy emprendiendo ahora, en el peor de los casos me hará feliz, aunque tengo “el pálpito” de que será más que eso.
carolina.bianchi.consultora@gmail.com

lunes, 21 de agosto de 2017

Cuando creen que te hacen un favor

Cuando en realidad debiera ser “gracias por elegirnos”, lo que abunda es un mercado colmado de arrogantes que en pleno siglo XXI están convencidos de que lo que comercializan es un favor para quien lo adquiere. Eso es no entender cómo y para dónde va el mundo. Mucho peor, no haberse dado la molestia de entender el cambio sociológico que ha producido la globalización y la tecnología.
Es imprescindible vender experiencias insuperables. El carácter del producto o servicio que se vende debe no solo ser de buena calidad y único, sino que sorprender al que lo compra y generarle adicción. La propuesta de valor debe estar marcada por la gran diferencia con la competencia e incluso con los sustitutos de lo contrario, no habrá sobrevivencia.
La forma de generar vínculos con los grupos objetivos exige eso y para ello el equipo debe contemplar poseer incluso, habilidades blandas.
Además, la comunicación con los clientes debe ser directa y oportuna. En el lenguaje y plataformas en las que se comunica el mundo en una era hiper-conectada y hay que cuidar el cómo, cuándo y dónde hacerlo, junto con una adecuada interacción porque, en definitiva, esta relación con ellos no es un hacerse favores.
carolina.bianchi.consultora@gmail.com

Viñas Ancestrales

Recientemente la viña chilena J Bouchon celebró los 130 años de existencia con un vino cuya etiqueta lleva por nombre los años que cumplió produciendo. Sin duda es todo un logro, más aún para una industria que tiene que sortear –como otras que exportan- con varios factores como, por ejemplo, la incierta oscilación del cambio del dólar, certificaciones y condiciones que exigen en los países de destino y por sobre todo inventarios que deben tener detenidos en bodega por 12 meses y hasta 2 años debido al periodo de guarda que tiene que darle, a sus distintas líneas de vino y espumante que van desde el reserva hasta sus íconos. Esto, a diferencia de otras industrias significa un retorno a largo plazo.
Por otro lado, toda empresa familiar tiene sus bemoles, porque querámoslo o no, es difícil llegar a consensos sin tener roces importantes. Sumado a ello, en este rubro la competencia es voraz. Cerca de 300 viñas exportan y comercializan en el país.
Creada en el siglo XIX por el viticultor francés Emile Bouchon, en el valle del Maule, es Julio Bouchon y la cuarta generación la que continúa la tradición de hacer vinos que han sido reconocidos con decenas de premios y puntajes por sobre los 90 por los más importantes concursos del mundo y por los más destacados críticos de vino, tanto chilenos como extranjeros. Es sin lugar a dudas un gran mérito. Salud por ellos.
carolina.bianchi.consultora@gmail.com

Perder el control podría ser una buena noticia

Tu empresa o marca es lo que es cuando las personas hablan de ella mientras tú no estás ahí. Ya sean clientes o colaboradores. Es lo que planteaba Tim Leberecht el 2012 y está más vigente que nunca.
Lo bueno es que con la hiper-conectividad te permite estar in situ, unirte participar y hacerlos partícipes. Ambos públicos pueden intervenir con ideas, en la creación de productos, contenidos e incluso precios. Esto puede hacerte perder el control sin embargo, es una buena noticia porque si lo aceptas y te dejas llevar, comienzas a trabajar en forma colaborativa, lo que te permite generar innovación y sortear las amenazas además de generar lo que tu público querrá adquirir y lo que comprometerá a los equipos de tu compañía.
Aún cuando es muy antigua, les recomiendo ver esta charla TED. Tal vez les haga más sentido que nunca.

Desafíos del Enoturismo


La industria del enoturismo es todo un mundo en sí. No solo porque puede ser un ingreso más para la viña, también porque la experiencia de haber estado en ella hace que quien la haya visitado se identifique más con los vinos de ésta puesto que hay una historia vivida detrás de cada sorbo. Distinto al ejercicio cuando ha sido elegida –muchas veces por instinto- en la góndola. Además, habrá cosas que compartir con los amigos cuando la botella sea abierta en una reunión con ellos o en una familiar.
Hay todavía mucho por hacer, de partida repensar los horarios y días de funcionamiento que a veces no están de acuerdo a las posibilidades de quienes cuentan nada más que con el fin de semana para ello. Están las actividades. No basta con una simple degustación y no resulta tan costoso sumar algunos ítems a la oferta para que puedan pasar más tiempo, apreciar el entorno a la bodega, recorrerla en bicicleta, a caballo, hacer un picnic y cuantas otras más.
Sugiero además dejar solo como opción la visita al interior de la bodega sobre todo porque para algunos no ha sido la primera en recorrer. Puede, incluso, resultar tedioso si es que es parte del pack y donde no queda más que aceptarla para hacer el resto de las actividades nada más que porque a la viña se le ocurrió ya sea por falta de creatividad o por ego.
Hay que ponerse creativos y pensar como consumidor para darle vida a otras posibilidades con las que el turista/consumidor enganche y se transforme en un comprometido cliente. Luego está –como obviedad- la post venta y seguimiento donde cabe inventar una nueva instancia de servicio y seducción.

martes, 25 de junio de 2013

De reencuentros y descubrimientos

Más de un año con un rumbo distinto, alejada de mis aficiones para concentrarme en la que hoy es mi mayor y maravillosa pasión descubierta: mi hija Emilia. Ahora siendo ella lo fundamental, reservo un espacio para mis otras fascinaciones.
Durante el embarazo y la etapa de lactancia reemplacé mi búsqueda de vinos por algo que con mi hija disfrutamos intensamente: el chocolate. Investigué durante ese tiempo sobre esta fascinante y actual adicción y –definitivamente- me resultará complejo y odioso volver a aquellos que carecen del buen cacao, eso, sin mencionar que cuando pruebo aquellos que no lo poseen, siento como si me hubiese atiborrado de  comida chatarra. Con hambre y sin opciones, los comes y disfrutas, pero al terminar, viene el arrepentimiento que te hace jurar que no volverás a caer nuevamente en sus garras, pero por una u otra razón, lo haces.
Cuando te enfrentas a un buen chocolate y conoces sobre el origen de sus ingredientes, te maravillas y escandalizas al comparar. Hace unas semanas, descubrí el cacao del Perú y quedé encantada. A Chile llega, el que probé, con Juan Antonio Chocolates. Mi degustación fue con una de las socias, Grace Cabrera, encantadora y hasta peligrosa vendedora de los productos que importa.
Cacao de la Amazonía Baja o Alta, lo destacable es que es rico y potente en aromas y sabor. El primero,  por la hidratación de sus suelos, aporta más cremosidad y frutas. En cambio,  el cacao cosechado en lo alto de la selva de San Martín tiene menos humedad, el chocolate es más crujiente y presenta  notas a café entre los frutos que deja sentir.
Mi favorito, el de caco al 72% de la Amazonía Baja, fascinante, un imperdible hecho artesanalmente, lo mismo sus chocotejas de elaboración propia (un chocolate muy particular de la nación inca al que ponen en su interior frutas como damasco o higo, y que a veces combinan con nueces) y el chocolate con Sacha Inchi, un fruto seco particular de Perú que contiene altos índices de Omega 3.
Mi reencuentro con los vinos y licores tuvo dos destacados el último mes:
Pircas de Liguai de Pérez Cruz. Se trata de un poderoso representante del Maipo y de la viña, con buena sensación de frutas en boca y en equilibrio con las notas especiadas. Largo final luego de una expresión potente y fresca con sedosos taninos. Estará en tiendas especializadas y es definitivamente un excelente elemento para la cava personal.

Por último, me volví a encantar con Martini a partir de su propuesta Martini Royale y Rossini Italiano. El primero, 50% de Martini Rosato, 50% de Prosseco y hielo, mientras  que el segundo incluye puré de frambuesas. Tragos que resultan delicadamente dulces con aromas a frutos rojos y toques de cáscaras de naranjas, burbujas suaves y cremosas.

Juan Antonio Chocolates
Contacto: 958843044 – 99177372

Martini Prosecco y Rosato o Blanco y Pircas de Liguai de Viña Pérez Cruz, pueden encontrarse en supermercados y tiendas especializadas.



@carolinabianchi